KLA empieza a dejar atrás buena parte del deterioro técnico acumulado durante los últimos meses y vuelve a situarse ante una zona que puede cambiar por completo el aspecto de su gráfico.
La recuperación nace además desde un punto especialmente relevante. El precio ha vuelto a reaccionar sobre la directriz alcista que sostiene la estructura de medio plazo, reforzada por el soporte horizontal de los 165,90. Esa confluencia ha servido nuevamente como zona de apoyo y desde ahí la cotización ha iniciado un rebote cada vez más consistente.




