OHLA atraviesa un momento técnico delicado. Durante las dos últimas semanas el precio está perdiendo la directriz alcista de medio plazo que había guiado buena parte de la recuperación de los dos últimos años, una referencia que hasta ahora había funcionado con bastante precisión como soporte dinámico.
La pérdida de la directriz complica el escenario
El deterioro no termina ahí. La cotización se está alejando también de las medias móviles equivalentes a 100 y 200 sesiones, reforzando la pérdida de fortaleza que venimos observando desde que el precio fracasó nuevamente ante la zona de 0,525 euros.
Ese nivel ha demostrado ser una barrera importante y, tras el último rechazo, OHLA ha entrado en una fase correctiva bastante clara.
RSI y MACD también muestran debilidad
Los indicadores tampoco ayudan demasiado. El RSI semanal ha descendido hasta la zona de 38, claramente por debajo de su nivel neutral, mientras que el histograma del MACD continúa profundizando en terreno negativo.
No estamos todavía ante una situación extrema de sobreventa, lo que significa que técnicamente todavía existiría margen para prolongar el movimiento bajista.
Nuevas noticias añaden presión sobre OHLA
A todo ello se suma una noticia que introduce algo más de presión sobre el valor. OHLA ha comunicado a la CNMV que el Tribunal de Casación de Catar ha dejado firme la sentencia relacionada con el antiguo proyecto del hospital de Sidra en Doha.
La participación de OHLA en la condena asciende a 26,4 millones de euros, correspondiente a su 55% en la joint venture que desarrolló el proyecto. La compañía ha anunciado que continuará ejerciendo las acciones legales que considere procedentes para defender sus intereses.
La noticia llega, además, pocas semanas después de unos resultados semestrales que habían dejado una lectura bastante más positiva sobre la evolución operativa del grupo. OHLA cerró el primer semestre de 2026 con 0,5 millones de beneficio neto atribuible y un EBITDA recurrente de 116,9 millones, un 39% superior al del año anterior.
Excluyendo el impacto extraordinario del litigio Flaggers, el beneficio habría alcanzado los 27,1 millones.
¿Qué hacer ahora con OHLA?
Por tanto, tenemos una situación interesante: la evolución del negocio viene mejorando, pero el mercado está enviando señales técnicas mucho menos favorables.
Para quien ya esté dentro, después de la caída acumulada no considero especialmente atractivo vender precipitadamente en estos niveles, salvo que el deterioro técnico se agudice de forma clara.
Después de un descenso tan vertical aumenta la posibilidad de que aparezca, más pronto que tarde, algún intento de rebote. Ese movimiento podría ofrecernos un escenario bastante más adecuado para volver a evaluar la posición y tomar una decisión con mayor perspectiva.
Lo que sí parece evidente es que OHLA necesita recuperar cuanto antes la directriz perdida y volver por encima de sus medias móviles. Mientras eso no suceda, cualquier rebote deberá considerarse inicialmente como una reacción dentro de una estructura que acaba de sufrir un daño técnico importante.










